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La mayoría no folla como debería

La mayoría no folla como debería

Foto del escritor: Claudia Carvalho
Claudia Carvalho
hace 4 días
2 min de lectura

Sí, lo voy a decir: la mayoría no folla como debería.

Y no me refiero a la frecuencia, a las posturas, a la duración ni al número de orgasmos. Me refiero a que hemos aprendido a practicar sexo, pero no necesariamente a disfrutar de todo lo que el sexo puede ofrecernos.

¿Cuándo fue la última vez que, durante la penetración, besaste a alguien con lengua, lo miraste a los ojos, volviste a besarlo y te dejaste llevar hasta explotar en un orgasmo sin perder esa conexión?

¿Cuándo fue la última vez que estuviste piel con piel, entre sudor, olores, besos y respiraciones agitadas, completamente entregado al placer, sin pensar en nada más?

Follar bien no consiste únicamente en estimular los genitales. Es involucrar el cuerpo entero, los sentidos, la mirada, la boca y la piel. Es besar, tocar, sentir y dejarse llevar. Es conectar con el placer propio y con el de la otra persona.


Pero muchas veces follamos preocupados por nuestro rendimiento, por demostrar que somos buenos amantes, por satisfacer expectativas. Nos concentramos tanto en la penetración y en llegar al orgasmo que nos olvidamos de todo lo que sucede entre un movimiento y otro.

Nos falta comunicación, curiosidad y valentía para expresar lo que deseamos. Nos sobra miedo a no estar a la altura.

Porque hemos aprendido a hacer muchas cosas con nuestros cuerpos, pero no siempre a estar presentes, a conectar y a disfrutar sin convertir el sexo en un examen.

Y quizá, cuando aprendamos a escucharnos, respetarnos y cuidarnos en la intimidad, también podamos llevar algo de eso a nuestras relaciones fuera de la cama.

No, el sexo no convierte automáticamente a nadie en mejor persona. Pero una sexualidad vivida con libertad, respeto y conexión puede enseñarnos mucho sobre nosotros mismos y sobre cómo nos relacionamos con los demás.

Quizá el problema no es que follamos poco, sino que muchas veces no sabemos todo lo que podemos llegar a sentir.

Por eso digo que la mayoría no folla como debería.

Y tú, ¿follas para demostrar lo que sabes o para descubrir todo lo que puedes llegar a sentir?


Por Claudia Carvalho

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