top of page

La decepción emocional rompe la disponibilidad erótica.

  • Foto del escritor: Claudia Carvalho
    Claudia Carvalho
  • 26 dic 2025
  • 1 Min. de lectura

La decepción emocional rompe la disponibilidad erótica.

Porque el deseo —especialmente en muchas mujeres— no nace del estímulo, sino de la seguridad relacional, del equilibrio afectivo y del sentir que el vínculo es justo.

El deseo no se sostiene donde hay deuda emocional.

Cuando una mujer da más cuidado, más escucha, más comprensión, más espera… y recibe menos presencia, menos coherencia o menos responsabilidad afectiva, el cuerpo registra el desequilibrio. Y deja de ofrecerse.

No como castigo.

Como autoprotección.

El cuerpo somatiza: se vuelve tensión, sequedad, rechazo al contacto, desconexión del placer.

Por eso muchas veces se medicaliza o se psicologiza la falta de deseo femenino, cuando en realidad lo que hay es un desequilibrio emocional no resuelto.


Ahí el deseo deja de ser encuentro y se convierte en deuda.

Y el erotismo no sobrevive a las deudas.


Por Claudia Carvalho


Cita previa 623 365342



Comentarios


bottom of page